¿Bokeh o no bokeh?

Se que probablemente haya elegido un tema un poco complicado y controvertido para el primer post del blog. Sin embargo, hace tiempo que sentía la necesidad de hablar de ello. En la red se “escucha” mucho la palabra Bokeh, e incluso cosas como “voy a hacer un bokeh”. Es un término del que se abusa. Incluso en la mayoría de las ocasiones, por desconocimiento o costumbre se aplica erróneamente. Por eso intentaré explicar un poco lo que se entiende como bokeh.

Con vuestro permiso, el “rollo enciclopedia” del origen de la palabra e historia de cómo surge me lo salto: lo encontraréis en cualquier web. Simplemente mencionar  que proviene de la palabra “boke” que significa borroso, o mentalmente confuso, senil en japonés. Sin embargo, aplicado a la fotografía el término fue acuñado por Carl Weese, americano, por tanto, aunque la palabra sea japonesa su acepción para la fotografía no lo es. Pero lo realmente importante, en mi opinión, es lo que se define con él y ésto no es desenfoque. Bokeh no es una manera original de decir desenfoque, se refiere a unas características especiales de éste.

EL BOKEH NO ES DESENFOQUE: creo que es el principal error que se comete cuando se usa este término. Mucha gente utiliza la palabra bokeh como un sinónimo de desenfoque cuando en realidad no lo es. Es un tipo muy concreto de desenfoque con unas características muy especiales de suavidad y calidad. Tampoco es una técnica fotográfica, no podemos decir “voy a hacer un bokeh”. La manera más sencilla de describirlo es con ejemplos, así que, según vaya explicando cómo conseguirlo iré poniendo imágenes que espero clarifiquen el concepto.

El bokeh es una cualidad que prácticamente no depende del cuerpo de la cámara. Lo único en lo que nos influirá será que en cuerpos con sensores full frame, como la profundidad de campo es menor que en APS-C para distancias focales equivalentes (para conseguir el mismo encuadre), conseguiremos un mayor desenfoque, aproximadamente equivalente a 1 paso y 1/3 de apertura de diafragma.

El verdadero origen del bokeh está en el objetivo, en la calidad del cristal. Sin embargo, pese a que es una característica propia del objetivo, para que podamos apreciarla en nuestras fotos deberemos hacerla visible. Para que podamos hablar de bokeh necesitamos:

Un buen objetivo: Si no tenemos un buen cristal, por mucho que sepamos cómo mostrar esta cualidad será imposible que aparezca. Yo tengo la suerte de usar varios objetivos Carl Zeiss con los que he conseguido resultados que me han dejado impresionado y en mi opinión y en la de muchos fotógrafos, es una de las marcas que mejores bokeh produce. Ahora, aunque hay muchos más, os nombraré los que considero como los cuatro objetivos con los mejores bokeh (sin entrar en gran formato claro: eso es otro mundo):

1- El puesto numero uno es para el Leica NOCTILUX 50mm f/0.95

2- Al mismo nivel, el Canon 50mm f/0.95 “Dream Lens”, que ya no se fabrica.

3- El Carl Zeiss Planar T* 85mm f/1.4

4- El Carl Zeiss Planar T*50mm f/1.4

Los dos primeros “juegan en otra liga” y tienen un precio más que inalcanzable para el gran público (el Noctilux supera los 7000€)

Además de la calidad de los cristales, en la construcción de los objetivos es muy importante el número de palas del diafragma y si son curvadas o no. Cuantas más tenga más suave será el bokeh y más redondos los círculos (si aparecen, no son algo imprescindible). Con un número menor de palas los círculos empiezan a convertirse en formas más poligonales, perdiendo así parte del encanto. Como es lógico, los mejores bokeh nos los darán objetivos fijos (aunque no es imprescindible que lo sean) con focales de 50mm en adelante (ver apartado distancia focal).

He de aclarar que hay objetivos maravillosos en cuanto a aberración cromática, nitidez, etc. que en mi opinión no tienen un bokeh tan bonito como otros que son inferiores en estos campos. No podemos medir un cristal sólo centrándonos en esta cualidad. Es una característica más y tendremos que decidir si nos interesa o no. Por ejemplo, el Canon 50/1.2 L es muy superior al Zeiss 50/1.4 en nitidez, contraste, viñeteo etc. (precio también…) pero el Zeiss produce unas fotografías más clásicas, mas dramáticas y tiene un bokeh fantástico. Por desgracia, como casi todo en fotografía no hay una solución única y maravillosa. De hecho, hay veces que las técnicas usadas para mejorar estas cualidades, como para disminuir la aberración esférica producen efectos no deseados en el bokeh, como puede ser el brillo alrededor de los círculos.

Todas las fotos que os voy a poner están hechas con el mismo cuerpo

La primera toma está realizada con el sony 18-70mm. Un objetivo bastante (muy) pobre en calidad. Como podemos ver no existe bokeh a pesar de lo extremo del desenfoque en el fondo.

Palacio de Verano, Pekin

A continuación, una foto hecha con el Zeiss Planar 50/1.4, Diferente ¿Verdad?

Water fantasy

La apertura de diafragma: Cuanto mayor sea la apertura de diafragma más fácil y más evidente será el efecto. Aperturas extremas de f/1.4, f/1.2 o hasta los f/0.95 del Leica Noctilux y del Canon crearán los bokeh más espectaculares, pero no es necesario llegar a estos valores. Aperturas de f/3.5, f/4.5, incluso algo mayores pueden producir bokeh si se dan las condiciones necesarias.

Dreamy

La distancia focal: Cuanto mayor sea ésta, mayor es el desenfoque, por tanto, más acusado el bokeh cuando se produce y los círculos son de mayor diámetro. Esto no es del todo cierto, ya que la distancia focal no influye en la profundidad de campo, pero en la práctica, lo consideraremos como un factor determinante.

El fondo: Sin embargo, aún teniendo estos parámetros controlados, no son garantía de que podamos apreciar el bokeh del objetivo. Hallar el fondo adecuado es probablemente lo más importante que tengamos que hacer como fotógrafos. Tendremos que buscar fondos con grandes contrastes de luces y sombras, colores, vegetación, etc. para conseguir que aparezca.

Tres ejemplos más con el Planar 1.4/50mm a f/1.4: En los dos primeros aparece un desenfoque muy bonito y acusado, sin embargo no hay bokeh. En cambio, en la tercera fotografía aparece… ¿¿Casualidad?? No. Debemos buscarlo (o no, si no lo queremos, claro), es nuestra elección como fotógrafos. ¡¡¡No nos lo van a dar todo hecho!!!

Jade

Bailarinas

Las últimas del invierno

Distacia cámara-sujeto-fondo: Es otro factor que influirá: no necesariamente en el hecho de que aparezca o no. Me explico: todos sabemos que cuanto menor sea la distancia entre la cámara y el objeto al que enfoquemos y mayor la distancia al fondo el resultado será un desenfoque mucho más acusado. De hecho podemos ver cómo en todos los objetivos al girar el anillo del enfoque, éste recorre mucha más distancia para pasar, por ejemplo de enfocar de 0.45m a 1m (en algunos casos más de la mitad del recorrido) que de 2m hasta infinito. Por tanto, será más fácil conseguir que aparezca bokeh si colocamos el objeto lo más cercano posible a la cámara y el fondo suficientemente lejos. Sin embargo, ésto no siempre es así, es un factor que puede jugar en nuestra contra. Un fondo a una distancia muy grande puede resultar en un desenfoque demasiado acusado que lo convierta en algo uniforme, neutro y hacer que desaparezca el bokeh. Buscaremos fondos muy alejados si nuestro objetivo no nos permite aperturas muy grandes, si no, no será necesario, como vemos en la última foto hecha a f1.4 en la que aparece el bokeh justo detrás del foco.

– Cada objetivo tiene una personalidad diferente y creará un bokeh único. Sin embargo, dentro del bokeh hay también tipos:

Hollywood bokeh: Es el más buscado, es un bokeh suave con un fondo de contrastes y con círculos muy grandes y redondos.
Donut bokeh: para mi gusto horrible, pero para gustos los bokeh… Aparece cuando usamos objetivos de espejo (catadióptricos). En lugar de círculos aparecen rosquillas. Si lo buscáis en Internet encontrareis muchos ejemplos.
Poor man bokeh: Más claro imposible, estos americanos son un poco cabroncetes: teleobjetivos baratos, que producen grandes desenfoques por su distancia focal, pero no so especialmente bonitos.
Cream Cheese Style: muy similar al Hollywood bokeh en cuanto a calidad, pero en el que aparece un fondo deformado, fundido, como podría ser el de la última foto de las hojas.
Swirling bokeh: Es aquel en el que el fondo parece “girar”. El Carl Zeiss Jena Biotar 1:1,5/75 lo tiene, el Sony 50/1.4, todos los Petzval de gran formato también. Hay gente a la que le gusta y gente a la que no, a mi personalmente no me agrada demasiado (aunque aún no estoy muy seguro). De todas maneras. éste suele desaparecer cuando nos alejamos de las aperturas extremas.

Espero que os guste. Si tenéis alguna duda o sugerencia no dudéis en poneos en contacto conmigo.

Un saludo a todos. Joaquín

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14 pensamientos en “¿Bokeh o no bokeh?

  1. Pingback: Y ahora sí, por el principio… « Joaquín Paredes Fotografía

  2. Te has pegado un buen curro para la entrada, y te ha quedado de escándalo. Felicidades por la explicación tan clara e ilustrativa. Ya tienes un seguidor más, jejeje.
    Saludos.

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